Marco de la Union Europea

La Inclusión Social en la UE

En España la política de inclusión social y de la lucha contra la pobreza es una competencia nacional, pero como miembro de la Unión Europea su acción se ve complementada y apoyada por la Comisión Europea, que coordina y supervisa las políticas nacionales y promueve el intercambio de buenas prácticas en las áreas de empleo, pensiones y lucha contra la pobreza e inclusión social. 

El instrumento de coordinación política entre la UE y sus estados miembros es el llamado método abierto de coordinación para la protección social y la inclusión social (MAC Social), que consta de unos objetivos comunes y unos indicadores comunes para evaluar la eficacia de las políticas para cumplir los objetivos, además de un análisis conjunto UE-estados miembros de las políticas nacionales, la determinación y difusión de buenas prácticas nacionales y el aprendizaje mutuo. 

La Estrategia de Crecimiento y Empleo de la Unión Europea para una década “Europa 2020” incluye ámbitos políticos como el empleo, la educación, la energía y el cambio climático, la investigación, el I+D y la lucha contra la pobreza y la exclusión social. En éste último ámbito, la Estrategia Europa 2020 supuso un gran avance en el área de la política social al contener entre sus cinco objetivos uno que no contemplaba la anterior Estrategia de Lisboa de 2010, el de reducir la pobreza y la exclusión social en la Unión Europea, en concreto conseguir que haya al menos 20 millones de personas menos en riesgo de pobreza y de exclusión social en 2020. 

La Estrategia Europa 2020 se implementa a través de un ciclo organizativo anual llamado Semestre Europeo, durante el que las instituciones de la UE y los estados miembros ponen en común, respecto de los cinco objetivos de la estrategia, la situación de la UE y la situación de los Estados Miembros, las prioridades políticas para el año, las orientaciones políticas generales de las instituciones para los estados miembros y las recomendaciones específicas para cada uno de ellos. Todo este proceso tiene su reflejo en la producción de una serie de informes y programas, tanto de nivel nacional como de la UE, durante el primer semestre de cada año. 

En apoyo de la Estrategia la Comisión Europea lanzó una serie de grandes iniciativas en torno a cada objetivo, entre las que es destacable la Plataforma Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social, que reunía actuaciones a nivel de la UE para reforzar la acción nacional dirigida al cumplimiento del objetivo de reducción de la pobreza y la exclusión social. Una de estas actuaciones era la celebración anual de una Conferencia de nivel europeo que reunía a los actores más importantes de este ámbito político de todos los niveles, tanto europeo como nacional, regional y local, entre responsables políticos y altos funcionarios, parlamentarios, asociaciones de interesados y ONG nacionales y europeas, agentes sociales, expertos del mundo académico y, lo más importante, los propios afectados por la pobreza y la exclusión social, por sí mismos y a través de sus representantes. Se trata de la Convención Anual de la Plataforma Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social. La Plataforma pasó a un segundo plano después de la revisión de la Estrategia en 2015, pero la Conferencia anual se mantiene con el mismo formato y en 2016 se llamó Convención del Crecimiento Inclusivo. 

 

En los últimos años se ha construido un importante consenso a nivel internacional sobre cómo reducir la pobreza en el mundo, basado en la Declaración del Milenio, fruto de la Cumbre del Milenio celebrada en el 2000, en la que los dirigentes mundiales se comprometieron a unir sus fuerzas para lograr que para el 2015 o antes se cumpliesen 8 objetivos y 18 metas para avanzar en la reducción de la pobreza en el mundo.

Posteriormente, el 11 de septiembre de 2012, la Asamblea General de Naciones Unidas dio carta oficial a la necesidad de definir una Agenda Internacional de Desarrollo y unos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). El 25 de septiembre de 2015, los 193 Estados que conforman la ONU aprobaron formalmente en la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York, la llamada Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que incluye 17 objetivos, desagregados en 169 metas, entre cuyos fines está acabar con la pobreza, garantizar la educación, proteger el medio ambiente, combatir el cambio climático y lograr la equidad de género y el empoderamiento de las mujeres.

El 1º de estos objetivos es eliminar la pobreza en el mundo en todas sus formas, destacando como metas algunas de las siguientes:

-           Erradicar la pobreza extrema para todas las personas en el mundo, actualmente medida por un ingreso por persona inferior a 1,25 dólares al día.

-           Reducir al menos a la mitad la proporción de hombres, mujeres y niños de todas las edades que viven en la pobreza en todas sus dimensiones.

-           Garantizar una movilización significativa de recursos procedentes de diversas fuentes, incluso mediante la mejora de la cooperación para el desarrollo, a fin de proporcionar medios suficientes y previsibles a los países en desarrollo para poner fin a la pobreza.

 

El 10º de los objetivos es reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos, con metas como:

-           Potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas, independientemente de su edad, sexo, discapacidad, raza, etnia, origen, religión o situación económica u otra condición.

-           Adoptar políticas, especialmente fiscales, salariales y de protección social, y lograr progresivamente una mayor igualdad.

 

Estos dos objetivos son fundamentales en el desarrollo de la Estrategia Nacional de Prevención y Lucha contra la Exclusión Social 2019-2023 Archivo pdf.  Se abrirá en una ventana nueva. .

El Parlamento Europeo, el Consejo y la Comisión proclamaron el Pilar Europeo de Derechos Sociales en 2017 en la Cumbre de Gotemburgo. Dicho Pilar establece 20 principios y derechos esenciales para el funcionamiento adecuado y justo de los mercados laborales y de los sistemas de protección social en Europa. El Pilar se estructura en tres capítulos:

  1. Igualdad de oportunidades y de acceso al mercado de trabajo
  2. Condiciones de trabajo justas
  3. Protección e inclusión social.

 

Dentro del tercer capítulo, los principios que señala se refieren a las siguientes áreas:

11. Asistencia y apoyo a los niños

12. Protección social

13. Prestaciones por desempleo

14. Renta mínima

15. Pensiones y prestaciones de vejez

16. Sanidad

17. Inclusión de las personas con discapacidad

18. Cuidados de larga duración

19. Vivienda y asistencia para las personas sin hogar

20. Acceso a los servicios esenciales

 

El 4 de marzo de 2021 la Comisión Europea publicó su Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales, una guía para la implementación de los principios del Pilar a todos los niveles: europeo, nacional, regional y local, porque según la propia Comunicación de la Comisión: Los veinte principios del pilar europeo de derechos sociales son el faro que nos guía hacia una Europa social fuerte y que determinan el enfoque del nuevo «código normativo social».

Este Plan de Acción se ha basado en una consulta a gran escala iniciada hace casi un año en la que participaron, con sus contribuciones, ciudadanos, instituciones y organismos de la UE, Estados miembros, autoridades regionales y locales, interlocutores sociales y organizaciones de la sociedad civil. En este Plan de Acción se establece una serie de acciones de la Unión que la Comisión se compromete a adoptar, y se propone tres objetivos a escala de la Unión que deben alcanzarse para 2030 y que ayudarán a dirigir las políticas y reformas nacionales:

 

1. Al menos el 78 % de las personas de entre 20 y 64 años debe tener trabajo.

2. Al menos el 60 % de los adultos debe participar en actividades de formación cada año.

3. El número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social debe reducirse en al menos 15 millones, y de esos al menos 5 millones deberían ser menores.

 

Hacer realidad el pilar europeo de derechos sociales es un compromiso político y una responsabilidad compartidos de las instituciones de la UE, las autoridades nacionales, regionales y locales, los interlocutores sociales y la sociedad civil. Porque una Europa social fuerte es la base no solo de la prosperidad y el bienestar de los ciudadanos de la UE, sino también de una economía competitiva.

La Cumbre Social de Oporto del 7 al 8 de mayo de 2021, organizada por el Presidencia portuguesa del Consejo, ha permitido confirmar, al nivel político más elevado, el compromiso y la ambición de priorizar a la población en la recuperación de Europa y más allá. La aplicación del Plan de Acción del Pilar Europeo de Derechos Sociales reforzará por tanto el impulso de la Unión hacia una transición digital, ecológica y justa, y contribuirá a lograr una convergencia social y económica al alza y a hacer frente a los desafíos demográficos.

  

Uno de los informes nacionales más importantes de España, dentro del Semestre Europeo -procedimiento comunitario de supervisión y coordinación de las políticas económicas de los Estados miembros- y de la Estrategia Europa 2020, es el Programa Nacional de Reformas (PNR), donde se resumen todas las acciones políticas ejecutadas o previstas y las reformas que se compromete a hacer el país en el año, en relación con los objetivos de la estrategia y, entre ellos, sobre la reducción de la pobreza y la exclusión social. El Programa Nacional de Reformas lo presenta España ante la Comisión Europea cada año en el mes de abril. 

 

Presidencia Española del Consejo de la Unión Europea
Madrid, 27 de septiembre de 2023
Paseo del Prado, 18-20


Conferencia “Hacia una protección social integral de las familias en Europa”

Las familias constituyen unidades esenciales de la sociedad y desempeñan un papel fundamental en la economía. De hecho, constituyen un apoyo económico y social clave para la gran mayoría de los ciudadanos y un mecanismo básico de solidaridad, redistribuyendo recursos entre los individuos, los hogares y las generaciones, proporcionando protección ante situaciones de dificultad.
La necesidad de garantizar la protección social, jurídica y económica de las familias forma parte de los grandes textos internacionales, incluyendo la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea y las Constituciones nacionales.
No obstante, la vida familiar y los modelos de familias han cambiado mucho en las últimas décadas como consecuencia de grandes transformaciones económicas, sociales, económicas y culturales. Actualmente coexisten una amplia variedad de modelos y de relaciones familiares: parejas casadas y no casadas, de distinto o del mismo sexo, con o sin hijos, familias monoparentales, familias reconstituidas…pero también ha cambiado el desarrollo de la vida familiar a lo largo del ciclo vital, con un camino más dinámico y menos estandarizado que antes.
Al mismo tiempo, la gran mayoría de padres y madres desean tener tanto una carrera laboral como una vida familiar activa. Las tasas de empleo femeninas no han dejado de crecer en los países de la Unión Europea y en la mayoría de países los niños de familias formadas por parejas tienen mayor probabilidad de que ambos progenitores trabajen a que solo lo haga uno de ellos.
Sin embargo, el reparto de las tareas de cuidado y domésticas entre hombres y mujeres no ha evolucionado al mismo ritmo y sigue lejos de ser equilibrado. De hecho, las madres empleadas destinan más tiempo a estas tareas incluso si los padres están desempleados.
Para apoyar a los padres y las madres que están sometidos a la presión de compatibilizar el trabajo y la vida personal y familiar, son necesarias políticas de apoyo a las familias en el ámbito económico, de los permisos, de los servicios de cuidado o en materia de flexibilidad en el lugar de trabajo.
Igualmente, todos estos procesos están acompañados por desafíos potenciales durante el transcurso de toda la vida, implicando que la protección social y las inversiones sociales deben ser también capaces de proteger a los individuos contra esos riesgos durante todo el ciclo vital,
independientemente del tipo de familia que tengan. Consecuentemente, las leyes y las políticas deben afrontar el reto de proteger todos los tipos específicos de familias. El reconocimiento legal y la regulación de las diversas estructuras familiares es un mecanismo clave de inclusión social.
Son muchos por tanto los frentes que deben abordarse desde las políticas familiares, lo que obliga a que estas deban ser polifacéticas para alcanzar sus diferentes objetivos: la conciliación laboral y familiar, el incremento del empleo parental, el combate contra la pobreza y la exclusión, la promoción del empleo femenino y la de la igualdad de género, la mejora de las condiciones para que las familias puedan elegir el número de hijos que desean tener y el momento de tenerlos y promover el bienestar y el desarrollo de niños y niñas sea cual sea el modelo de familia en el que vivan.
La UE ha venido ocupándose de muchos de estos frentes, como, por ejemplo, impulsando la garantía infantil europea, mejorando la normativa en materia de conciliación y permisos parentales o garantizando la coordinación de los sistemas de Seguridad Social, aunque en gran medida las políticas de apoyo a las familias se mantengan en el ámbito de las políticas nacionales.
En esta Conferencia pretendemos en primer lugar identificar la evolución y los desafíos que los países de la UE deben acometer en materia de apoyo a las familias, los distintos modelos de protección familiar que existen, las tendencias y desarrollos recientes en esta materia y tratar de definir algunas líneas de actuación de cara al futuro tanto en el marco de la Unión Europea como de las políticas nacionales que permitan avanzar hacia una protección social integral de las familias.
 

 

Enlaces de Interés

La Cumbre Social de Oporto 7-8 mayo 2021
Web de la Presidencia Portuguesa del Consejo
El Plan de Acción del Pilar Social
Web de la Comisión Europea
El Pilar Europeo de Derechos Sociales
Web de la Comisión Europea